Desde los sabores más tradicionales (cocido, jamón) a nuevas creaciones como cabrales con nueces,  pincho moruno o chipirón al ajillo
Estos pequeños bocados gustan a todos: grandes y niños; sibaritas o a los del todo me parece bien. Suelen ser pequeñas y ovaladas, pero las hay redondas, grandes, para un mordisco, para varios, dulces, saladas, de sabores de siempre o muy innovadores… y siempre, siempre decimos que las de nuestra madre o abuela son las mejores.  Estamos hablando, claro de las croquetas, un plato tradicional de la gastronomía española que cada vez se prepara menos en casa porque requiere mucho tiempo y elaboración.
Taberna Agrado
Por eso, la Asociación de comerciantes de triBall organiza la I Jornada Gastronómica de la Croqueta (del 12 al 15 de marzo), para que disfrutes sin fin de este pequeño manjar sin tener que pasar horas en la cocina, y acompañada de una cerveza fresquita, un vino o un vermú. Es una de las tapas que nunca falta en la carta de un restaurante o taberna y a pesar de que Madrid es una ciudad muy croquetera –a juzgar por la cantidad de locales en la que es la estrella– esta ruta es la primera que se organiza en la capital. Así que en triBall podrás probarlas en más de 20 establecimientos.
Para estas Jornadas se ha buscado la variedad. Desde  esas “croquetas de la abuela”, hechas con  los restos del cocido, de tacos de jamón serrano o de huevo cocido a las modernísimas croquetas que, cada vez más, encontramos en cualquier sitio de moda que se precie. Y es que la croqueta ha pasado de ser una tradicional receta de aprovechamiento de restos del día anterior a crear su propio universo de sabores salados y dulces. Casi todo vale, con una única condición una buena bechamel.
La Realidad
Sabores y tamaños
Los que prefieren los sabores más tradicionales, pueden elegir los que nos llevan directamente a la cocina de nuestra infancia: de cocido en La Gloria, (Valverde, 42), caseras de jamón serrano, en Bar Sidi (Colón, 15) o de jamón de bellota “Herrera Imperial”, en Casa Perico (Ballesta, 18).
Eneri Taberna
Los amantes de las setas también tienen su espacio. Croquetas de boletus en La Realidad (Corredera Baja de San Pablo, 51) y de níscalos y boletus en El Circo de las Tapas (Corredera Baja de San Pablo, 21), al igual que los que prefieren sabores más marineros: croquetas de mejillones en Villa Verín (Mesonero Romanos, 15) o de chipirones al ajillo. Y para los que prefieren un poquito de cada hay degustaciones de cuatro bocados: de cabrales con nueces, jamón ibérico, bacalao al ajo tostado y cocido, en Desengaño 13 (Desengaño, 13) o de gambas, queso y leche de cabra, cocido y jamón de bellota, en Eneri Taberna (Tudescos, 4).
Para los que buscan algo especial, Taberna Agrado (Ballesta, 1) servirá un croquetón de bacalao; La Gastrocroquetería de Chema (Barco, 7), su nueva creación, la crocheta, dúo de croquetas de pincho moruno sobre falso carbón y los golosos tendrán una de chocolate en La Antorcha (Pez, 4).
Puedes descargarte plano y poster en la web de triBall