La llegada del Gran Premio de España convierte Madrid en una enorme race week: restaurantes aliados con Mercedes y Red Bull, una tortilla inspirada en La Monumental, cócteles que recorren los grandes circuitos del mundo y hasta la posibilidad de ponerse al volante sin acercarse a la pista.
Madrid llevaba 45 años sin escuchar de cerca el rugido de un Fórmula 1. La espera termina este fin de semana. Del 11 al 13 de septiembre, MADRING se estrena como escenario del Gran Premio de España y la ciudad parece decidida a que la carrera dure bastante más que las 57 vueltas del domingo.
Porque mientras los monoplazas se preparan para rodar por el nuevo trazado madrileño, la Fórmula 1 ya ha salido del circuito. Hay coches de competición instalados en terrazas, equipos que han encontrado restaurante en la capital, hoteles convertidos durante unos días en improvisados paddocks, cócteles bautizados en honor a Monza o Silverstone y hasta una tortilla dedicada a una de las curvas más famosas de MADRING.
Para quienes tengan entrada y también para quienes vayan a seguir la carrera desde bastante más lejos, estos son algunos de los planes con los que Madrid pisa el acelerador durante su primera gran race week.
Mercedes aparca en la terraza de Zuma
No todos los días se cena junto a un Fórmula 1. Zuma Madrid, convertido en Official Lifestyle & Dining Curator del equipo Mercedes-AMG PETRONAS Formula One Team, llevará hasta su terraza un Mercedes-AMG PETRONAS F1 W17 durante el fin de semana del Gran Premio.

El monoplaza será el elemento más visible de una colaboración que va bastante más allá de Madrid y que convierte al restaurante japonés de la calle Marqués de Villamagna en uno de los puntos de encuentro ligados directamente a un equipo. Después de las jornadas de circuito, Zuma prolongará además las noches hasta las 2:00 horas, con su carta habitual, cócteles, DJ y música en directo.
Perfecto, por tanto, para quienes salgan de MADRING sin demasiadas ganas de dar el domingo por terminado.
Red Bull toma un hotel
El otro gran equipo con cuartel general gastronómico durante estos días será Oracle Red Bull Racing, que celebra la Race Week junto a Hard Rock Hotel Madrid.
Desde el 7 de septiembre, el hotel de Atocha ha llevado las carreras hasta el lobby con una pista de Scalextric, una carta de cuatro cócteles desarrollada junto a Red Bull, un photocall y varias piezas de memorabilia del equipo, entre ellas un casco y un mono. En la Rock Shop habrá también merchandising oficial y ediciones especiales de Oracle Red Bull Racing.
El domingo 13 llegará el cierre en Sessions, su restaurante, con una Race Weekend Experience que incluye un menú especial por 35 euros por persona y una carta de cócteles creada para la ocasión. Incluso las habitaciones se contagiarán durante el fin de semana: los huéspedes recibirán regalos y amenities tematizados.
La curva más famosa de MADRING ahora es una tortilla
Probablemente sea una de las colaboraciones gastronómicas más divertidas que ha dejado el Gran Premio. La Martinuca y Joselito han convertido La Monumental, una de las curvas emblemáticas del nuevo circuito, en tortilla de patatas.
La bautizada como Tortilla La Monumental parte de diez huevos de gallinas gallegas y patata pochada y esconde en el interior unos huevos rotos con puntilla y Jamón Joselito.
Además de convertirse en producto oficial de MADRING, podrá probarse hasta el 12 de octubre en los establecimientos de La Martinuca en Madrid -y también en Barcelona y Valencia-, tanto en el local como para llevar o pedir a domicilio. Una versión bastante comestible del nuevo circuito para quienes prefieran ver la carrera con un tenedor cerca.
De la mesa a la pista de baile en 61.sixtyone
En 61.sixtyone la race week se alarga hasta bien entrada la madrugada. Del 7 al 13 de septiembre, el Art Dining Club del Grupo Mosh ha preparado una programación diferente cada noche que combina cena desde las 20:00 horas y clubbing a partir de medianoche, con distintas sesiones de DJs durante toda la semana.
Por cabina pasarán nombres como Inga Dau, Koke Portilla, Benchek, Drush, Chris Wallem o Ian, pero aquí el plan empieza antes de ponerse a bailar. La cocina está dirigida por Franco Franceschini, con platos como el tortellini casero con caviar o el Flan de la Abuela Nelly, mientras que la carta de cócteles mira al mundo del arte y toma como referencia a nombres como Caravaggio, Dalí o Banksy. Una buena dirección para quienes quieran que el día de carreras termine bastante después de abandonar el circuito.
De La Monumental a Silverstone, pero en forma de cóctel
La Fórmula 1 también ha llegado hasta Pictura, la coctelería del Mandarin Oriental Ritz, Madrid. Allí, del 7 al 13 de septiembre, el plan cambia los motores por champagne, caviar y coctelería.
Junto a Moët Hennessy, Pictura ha preparado El Podio, una propuesta para compartir donde aparecen caviar Ossetra, ostras Gillardeau, cigalas del Mediterráneo, sashimi de atún rojo o tartar de vieira. Pero la parte más curiosa llega en la copa.
La carta especial viaja por algunos de los grandes trazados de la Fórmula 1 a través de cócteles como Madrid – La Monumental, Silverstone – The Hangar Straight, Monza – Il Tempio della Velocità o Monaco – La Rascasse.
Del 10 al 13 de septiembre habrá además DJ entre las 19:00 y las 22:00 horas. Y la celebración salta a Palm Court, donde Moët & Chandon propone durante esos días una tapa especial acompañada de una copa de champagne.
Ponerse al volante frente al Bernabéu
No hace falta acercarse a MADRING para competir. F1 Arcade Madrid, en plena Castellana y frente al Santiago Bernabéu, lleva el universo de la competición al centro de la ciudad coincidiendo con el regreso del Gran Premio a Madrid.
Aquí el atractivo son sus simuladores de Fórmula 1, que permiten correr individualmente o en grupo mientras alrededor funcionan barra, restaurante y diferentes espacios para seguir las carreras. Una suerte de parque de juegos para adultos aficionados al motor que cobra bastante más sentido precisamente esta semana.
Es también uno de los planes que mejor funciona para quien se ha quedado sin entrada: el fin de semana puede vivirse entre simuladores, pantallas, comida y cócteles sin necesidad de pisar el circuito.
Arte sobre ruedas en TÓTEM Madrid
Otra forma bastante menos previsible de acercarse al Gran Premio está en TÓTEM Madrid. Del 8 al 13 de septiembre, el hotel acoge junto a Dómmina Mexican Art una exposición de piezas relacionadas con el mundo del motor intervenidas por artistas Wixáritari.
La muestra coincide tanto con la semana del Gran Premio como con Madrid Art Gallery Weekend y traslada la iconografía de la velocidad al universo del arte Wixárika mexicano, caracterizado por sus trabajos minuciosos y llenos de color.
Una parada que demuestra que la invasión de la F1 en Madrid no se ha limitado precisamente a bautizar cócteles.
Comer cerca de MADRING: cocina castellana antes o después de la carrera
Para quienes sí tengan entrada, la ubicación importa. A unos diez minutos de MADRING, Taberna El Corcho ha planteado del 7 al 13 de septiembre su particular Experiencia El Corcho, un menú degustación pensado expresamente para la semana del Gran Premio.
El restaurante se mueve en un terreno muy diferente al de los grandes hoteles y locales del centro: cocina castellana y producto reconocible a poca distancia del circuito. Precisamente ahí está su principal baza para el fin de semana, cuando encontrar un sitio donde comer cerca de MADRING puede resultar bastante más interesante que cruzar Madrid después de pasar horas en las gradas.
Y una mesa en Barajas
También cerca del nuevo circuito está Egun-On, el restaurante de Edu Collado en Barajas. Su cercanía a MADRING lo convierte en otra posibilidad práctica para las comidas y cenas del fin de semana, especialmente para quienes quieran escapar del movimiento del centro.
Su cocina gira alrededor del producto y de una carta en la que conviven preparaciones tradicionales con otras bastante menos previsibles -desde croquetas hasta steak tartar de reno-, convirtiéndolo en una alternativa para recuperar fuerzas antes de volver al circuito o celebrar después la carrera.
Porque durante unos días Madrid va a hablar inevitablemente de neumáticos, adelantamientos y tiempos por vuelta. Pero el primer Gran Premio en MADRING también se está jugando lejos del asfalto. Y, a juzgar por lo que está ocurriendo en cocinas, barras y hoteles de toda la ciudad, parece que nadie quiere quedarse fuera de la parrilla.






