En Disneyland Paris, la magia no solo se vive en las atracciones, sino también en la mesa. Desde el 7 de marzo de 2025, el icónico Disneyland Hotel acoge La Forêt Secrète par Jean Imbert, un restaurante donde la alta cocina se adentra en el bosque encantado de los cuentos Disney. Jean Imbert, chef estrella Michelin y eterno soñador del universo Disney, ha creado una experiencia que va más allá de la gastronomía: aquí, cada plato es una historia, cada bocado una escena de película.
«Este restaurante nace de mis recuerdos de infancia en Disneyland Paris y de mis películas favoritas. Me hace feliz poder dar a conocer la gastronomía francesa en el destino turístico más visitado de Europa», confiesa el chef. Y es que en La Forêt Secrète, los clásicos animados cobran vida en el plato.
El viaje culinario comienza con entrantes tan evocadores como «Sous l’océan», inspirado en La Sirenita, donde las cigalas cocinadas a fuego lento se sumergen en una gelatina de mar, con marisco a la marinera y un toque de caviar, un plato tan fascinante como el reino submarino de Ariel. Si lo que buscas es calidez, «Le bouillon de Madame Samovar» es un cálido abrazo en forma de caldo de verduras y trufa con raviolis de hortalizas, que transporta directamente al castillo de La Bella y la Bestia. Y para los amantes de la aventura, «La cocotte des Caraïbes» desafía los mares con atún rojo del Mediterráneo semi cocido, una ácida vinagreta de fruta de la pasión y una salsa de especias de Colombo y tamarindo.
Los homenajes al cine continúan en los platos principales. «Le tajine du Prince Ali» lleva la esencia de Aladdín a la mesa con una pularda rellena de dátiles y frutos secos, acompañada de verduras especiadas. La escena más icónica de La Dama y el Vagabundo cobra forma en «Les spaghetti de Tony et Joe», donde la ternera confitada se mezcla con un jugo de ternera con tomate y una emulsión de Comté. Para los más pequeños, hay opciones tan encantadoras como «La soupe de la Fée Marraine», un homenaje a Cenicienta con ñoquis de calabaza y castañas, o «Le festival des lanternes», un fish & chips inspirado en Rapunzel que iluminará los paladares infantiles.
Los postres son el gran final de este cuento gastronómico. «Le sable de l’arche perdue» evoca la esencia aventurera de Indiana Jones con su mezcla de crumble de almendra, mousse de vainilla y caramelo líquido. Los golosos encontrarán su paraíso en el «Soufflé Mickey», una oda al chocolate con praliné y helado de avellana. Para los más pequeños, hay dulces como «La noisette glacée de Tic & Tac», con emulsión de chocolate caliente, o «La salade de fruits de petit Jean», con teja crujiente y jugo de vainilla.
El maridaje no se queda atrás. La carta de vinos y champán, seleccionada por el sommelier del restaurante, exalta el savoir-faire vinícola francés con referencias de Borgoña, Alsacia y Burdeos. «Queremos que nuestros visitantes prolonguen la magia de Disneyland Paris a través de una experiencia gastronómica inigualable», afirma Natacha Rafalski, presidenta de Disneyland Paris.
Y como todo cuento de hadas, el escenario importa. La Forêt Secrète es un espectáculo en sí misma: una araña de cristal de Murano ilumina la sala con su luz cálida, mientras un mural pintado a mano recrea un bosque en infinitas tonalidades de verde. La vajilla de Maison Bernardaud, diseñada con motivos vegetales, y los cubiertos de Maison Christofle refuerzan la sensación de exclusividad y ensueño.
La Forêt Secrète par Jean Imbert, el tercer restaurante del Disneyland Hotel, abre de miércoles a domingo por la noche y está disponible tanto para visitantes del parque como para el público general. Eso sí, la magia requiere planificación: la reserva previa es imprescindible para vivir esta experiencia gastronómica de ensueño.






