Granada tiene muchas joyas, pero pocas tan inesperadas como esta. Todo el mundo va con la Alhambra en mente —con razón, claro—, pero a unos pasos de sus muros se esconde un jardín que parece sacado de un cuento. El Carmen de los Mártires es uno de esos sitios que, si no los conoces, cuesta creer que existan: pavos reales paseando a sus anchas, estanques con cisnes, fuentes escondidas, glorietas con columnas, senderos que se enredan entre palmeras, rosales y árboles centenarios… y todo eso, con vistas al Albaicín y la Vega. ¿Cómo puede ser que no esté siempre abarrotado? Misterios de Granada.

La entrada es gratuita, el entorno no puede ser más especial y el plan es perfecto para una mañana de primavera. Puedes empezar explorando el Campo de Ahabul —sí, ese nombre tan literario—, donde cuenta la leyenda que Boabdil se despedía de la ciudad antes de partir al exilio. De ahí, todo es dejarse llevar. El recorrido te lleva por jardines franceses perfectamente simétricos, toques de jardín inglés más salvaje y zonas que parecen casi un guiño al paraíso andalusí. Entre los rincones más fotogénicos están el Corral de los Cautivos —ruinas cubiertas de buganvillas—, el pequeño lago con barandilla de hierro forjado, donde los cisnes se pasean como modelos de pasarela, y la torre mirador, a la que se accede subiendo por una escalera de caracol y desde donde puedes ver la Alhambra como si fuera un decorado privado solo para ti.

Y claro, con tanto paseo entre historia y naturaleza, el hambre aprieta. Aquí entra en juego el otro gran protagonista de este plan: el brunch. Pero no uno cualquiera. Uno de esos que te hacen reservar mesa en cuanto ves la carta. En pleno centro de Granada, y a solo unos minutos caminando del Carmen, está el Seda Club, un hotel de lujo en el centro de Granada, ubicado en la Plaza de la Trinidad, en el edificio conocido como Los Guerrilleros —sí, aquel emblemático local que durante años albergó una de las zapaterías más famosas de la ciudad—. Hoy, transformado en hotel boutique de cinco estrellas, mezcla el legado histórico de Granada con una estética inspirada en la Ruta de la Seda.

Dentro, la decoración es puro capricho: terciopelos, madera oscura, lámparas doradas, un aire de club privado con mucho estilo. Pero lo mejor llega cuando te sientas a la mesa. Su propuesta incluye brunch en Granada los viernes, sábados y domingos de 11:00 a 13:00. ¿Qué hay en la carta? Desde huevos Benedict sobre muffin inglés con salmón o aguacate, hasta sándwich de pastrami, ochío al vapor con rabo de toro —una versión andaluza del bao, inspirada en este panecillo típico de Jaén que normalmente se aromatiza con aceite de oliva y pimentón— o lemon pie estilo Seda Club. Todo servido con mimo, en el restaurante, en la terraza o incluso en su espacio más íntimo: Clandestino.

Así que ya lo sabes: si estás en Granada y te apetece descubrir algo distinto, planea una mañana que combine paseo, historia y buena comida. Empieza en Seda Club con un brunch elegante, sube a pie hasta el Carmen de los Mártires, piérdete entre sus senderos laberínticos y vuelve con la sensación de haber encontrado ese rincón secreto que solo conocen los que realmente disfrutan viajando con los cinco sentidos.

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