Del 16 de septiembre al 25 de noviembre, la Biblioteca Nacional de España (BNE) presenta la exposición Un tiempo antes del Final, última fase de un proyecto editorial y expositivo en el que han colaborado la Escuela Superior de Diseño de Madrid (ESD), Ivorypress y el Museo della Carta e della Filigrana de Fabriano (Ancona, Italia).
En ella, ejemplares de diferentes ediciones incunables del que todavía es hoy uno de los libros más importantes en la historia tipográfica, las Crónicas de Nüremberg (o Liber Chronicarum), se contraponen a sus reelaboraciones actuales, obra de dieciocho alumnos de la ESD de Madrid.
Cada estudiante ha realizado su propuesta gráfica y conceptual para dar contenido a unas páginas blancas que aparecen entre el penúltimo y el último capítulo de esta historia del mundo, correspondientes respectivamente al periodo previo a 1493, fecha de la edición princeps, y al Día del Juicio final.
Los trabajos, cosidos y encuadernados por los maestros encuadernadores de la BNE, reproducen a modo de facsímil el libro original, invirtiendo sus espacios impresos: en blanco, los siete capítulos impresos del original, e impresa, la propuesta de cada alumno para las páginas blancas del mismo. Un conjunto de estampas en serigrafía digital complementa las muy diferentes visiones del proyecto recogidas en los “facsímiles”: tipografías experimentales, “selfies”, collages, cómics, etc. que convierten esta experiencia didáctica aplicada en una reflexión sobre la historia y el futuro de la Humanidad.
El 12 de julio de 1493 salía del taller de Anton Koberger, el llamado Príncipe de los editores, la primera edición en latín de la Crónica de Hartmann Schedel, a la que le sucedería meses después, el 23 de diciembre, la versión alemana traducida por Georg Alt. Se trata de una de las ediciones del periodo incunable de la que se conservan un número considerable de ejemplares (algunos de ellos mútilos), que siguen siendo apreciados y valorados, entre otras razones, por la riqueza y multitud de sus grabados xilográficos (alrededor de 1800 ilustraciones). La calidad de la obra se muestra en su integridad cuando se recorren las siete edades del mundo en las que su autor ha dividido la historia de la humanidad, conforme al relato bíblico de la creación y a la cosmovisión de su época.
La Biblioteca conserva varios ejemplares de la versión latina del Liber Chronicarum, entre los cuales, uno con una inicial miniada de estilo boloñés iluminado a mano, así como un único volumen de la versión alemana. Este amplio abanico se ve completado con una de las ediciones furtivas y abreviadas que el impresor de Augsburgo, Johann Schönsperger, dio a luz años después, primero en alemán, el 18 de septiembre de 1496, y posteriormente en latín, el 1 de febrero de 1497, con un claro deseo de hacer llegar a los lectores una obra que, sin duda, gozó desde el primer momento de gran aceptación. Cinco de estos ejemplares podrán verse por vez primera reunidos, con motivo de esta muestra.
Entre el 21 de septiembre y el 31 de octubre, el proyecto, será objeto de otra exposición, esta vez en Fabriano (Italia), en el Museo della Carta e della Filigrana. 
Inserto en una colaboración internacional presentada a UNESCO en el programa de “Fabriano Città Creativa Unesco”, ofrecerá a los cuatro artistas cuyos trabajos ingresarán en la BNE (Marina Carpena, Rubén Núñez, Álvaro Recuenco y Claudia Rosales) la posibilidad de residir en el Museo para asistir al 32º congreso de la International Association of Paper Historians, conociendo de cerca la elaboración de un papel que es aún hoy el preferido por muchos artistas de todo el mundo.