La palabra longevity lleva meses colándose en todas partes. En el mundo beauty, en suplementos, en clínicas, en gimnasios y hasta en conversaciones sobre sueño o microbiota. Pero más allá del concepto viral, lo cierto es que cada vez más expertos coinciden en una idea: la longevidad ya no se entiende solo como vivir más años, sino como llegar mejor a ellos.

Precisamente alrededor de esta nueva visión organizó Lancôme “The Circle of Longevity MD”, un encuentro celebrado en Madrid que reunió a algunos de los nombres más reconocidos en medicina preventiva, envejecimiento saludable y bienestar dentro de Skin Science Club, el espacio inmersivo que la firma abrió temporalmente en el Edificio Zurich de la Calle Alcalá.

Lejos de la clásica presentación de producto, la jornada puso sobre la mesa algunos de los temas que más interés despiertan actualmente: el impacto del estrés crónico, la inflamación silenciosa, la calidad del sueño, la importancia de la fuerza muscular o el papel de la microbiota en el envejecimiento.

El nuevo lujo: llegar bien

Durante la mesa redonda, moderada por la periodista Esther Vaquero, se habló constantemente de un concepto que cada vez gana más peso: el healthspan. Es decir, no solo la esperanza de vida, sino el tiempo que vivimos con buena salud, energía y autonomía.

Uno de los participantes más destacados fue el Dr. Ángel Durántez, referente en España en medicina preventiva y envejecimiento saludable y fundador de la Clínica Neleva. Su discurso giró alrededor de algo aparentemente sencillo, pero que todos los expertos repiten una y otra vez: el movimiento.

“Envejecemos porque dejamos de movernos” fue una de las frases más repetidas durante la jornada. Pero lejos de defender rutinas imposibles o entrenamientos extremos, el especialista insistió en la importancia de integrar hábitos sostenibles en el día a día: caminar más, mantenerse activo, incorporar fuerza varias veces por semana y reducir el tiempo sedentario.

También se abordó el papel del estrés crónico en el envejecimiento. La Dra. Débora Nuevo, especialista en Medicina Interna y experta en salud sistémica y hormonal, explicó cómo el cuerpo no diferencia entre los distintos tipos de estrés y cómo vivir permanentemente en alerta termina afectando al equilibrio hormonal, al descanso, a la inflamación e incluso al aspecto de la piel.

Dormir bien también es longevidad

Otro de los grandes protagonistas del encuentro fue el sueño. El Dr. Vicente Mera, responsable de Medicina Interna y Anti-Aging en SHA Wellness Clinic, habló sobre la importancia del descanso profundo en los procesos de reparación y regeneración del organismo.

Durante la conversación se mencionó el conocido sistema glinfático, responsable de “limpiar” el cerebro durante determinadas fases del sueño, una especie de mecanismo de reciclaje natural que cada vez despierta más interés entre los especialistas en longevidad.

La conclusión parecía clara: dormir mal de forma continuada no solo afecta al cansancio o al estado de ánimo, sino también a la inflamación, al estrés celular y al envejecimiento visible.

Microbiota, nutrición y piel

La relación entre alimentación, absorción de nutrientes y salud cutánea también ocupó buena parte del debate. El Dr. Álvaro Campillo, cirujano y experto en nutrición científica, defendió una visión mucho más amplia de la famosa frase “somos lo que comemos”. O quizá, más exactamente, somos lo que absorbemos.

Durante su intervención habló de microbiota, inflamación y antioxidantes naturales presentes en alimentos como frutos secos o frutos rojos, así como del papel de determinados compuestos vinculados a la salud celular y mitocondrial.

Todo ello conectado con una idea que apareció constantemente durante la jornada: la piel no funciona de forma aislada, sino como reflejo de muchos procesos internos relacionados con el descanso, el estrés, la alimentación o la inflamación crónica.

Absolue Longevity MD: la nueva apuesta skincare de Lancôme

El encuentro sirvió también para presentar Absolue Longevity MD, la nueva línea de Lancôme inspirada en la ciencia de la longevidad y desarrollada a partir de la llamada Longevity Integrative Science™, el enfoque impulsado por L’Oréal que estudia los mecanismos biológicos del envejecimiento cutáneo.

La gran innovación de la gama es Mitopure™ by Timeline, un activo formulado con Urolitina A que trabaja sobre la función mitocondrial, relacionada con la producción de energía celular y la renovación de la piel.

Más allá del clásico discurso antiaging, Lancôme plantea aquí una visión diferente: actuar sobre la edad biológica visible de la piel y anticiparse al envejecimiento antes de que los signos sean evidentes.

La línea se estructura además en tres protocolos personalizados -ANTICIPATE, INTERCEPT y RESET- adaptados a distintas etapas y necesidades de la piel.

Así es Skin Science Club

Todo esto ha sucedido dentro de Skin Science Club, el espacio inmersivo que Lancôme abrió en Madrid alrededor de la ciencia, la tecnología y el cuidado de la piel.

Más allá de una pop-up beauty al uso, el recorrido propone una experiencia centrada en entender mejor las necesidades reales de la piel y cómo evoluciona con el paso del tiempo. Dentro hay una zona de diagnóstico beauty tech donde analizan la piel en apenas unos minutos y recomiendan una rutina personalizada según lo que detectan.

El espacio incluye además diferentes salas inmersivas dedicadas a algunas de las líneas más icónicas de la marca, como Rénergie, Génifique, Hydra Zen o UV Expert, así como un área centrada en Absolue Longevity MD y su nueva visión de la longevidad cutánea.

También pueden descubrirse herramientas de diagnóstico avanzado, experiencias sensoriales y espacios dedicados a entender la piel desde una perspectiva mucho más científica y personalizada.

Skin Science Club estará abierto al público del 14 al 17 de mayo en el Edificio Zurich de Madrid (Calle Alcalá, 44).

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