El antiguo Hotel de las Letras inicia una nueva etapa convertido en Nômade Temple Madrid, un proyecto con 93 habitaciones, spa, rooftop con piscina, espacios gastronómicos, programación cultural y hasta nightclub.
Madrid estrena hotel y lo hace en su arteria con más solera. En plena Gran Vía, dentro del histórico edificio que durante décadas albergó el Hotel de las Letras, acaba de abrir Nômade Temple Madrid, un proyecto que quiere ir bastante más allá de ofrecer una habitación bonita y una buena cama.
La idea es convertir el hotel en un pequeño ecosistema urbano donde convivan alojamiento, música, bienestar, gastronomía, creatividad y vida nocturna. Un lugar pensado para quienes llegan a Madrid, pero también para quienes ya viven aquí y buscan nuevos espacios en los que comer, escuchar música, trabajar, tomar algo, cuidarse o simplemente pasar unas horas.
El proyecto supone además la llegada de Nômade Temple a una gran capital europea. La marca, nacida en destinos como Tulum y Holbox, aterriza ahora en Madrid con una propuesta adaptada al ritmo de la ciudad y a la historia del propio edificio.
Un hotel con mucha historia detrás
El inmueble se levantó a comienzos del siglo XX, cuando Gran Vía empezaba a consolidarse como uno de los grandes ejes culturales y sociales de Madrid. Concebido originalmente como edificio residencial vinculado a la burguesía madrileña, con el tiempo se transformó en hotel y mantuvo una estrecha relación con la vida literaria y cultural del entorno.
La reforma ha partido de esa memoria. Molduras, balcones, carpinterías y diferentes elementos estructurales se han restaurado e integrado en un interiorismo contemporáneo que evita borrar lo anterior.
El resultado es un espacio ecléctico en el que conviven madera, piedra, cerámica, textiles artesanales, muebles diseñados a medida y piezas vintage. No hay una estética completamente uniforme y esa es precisamente una de sus claves: cada zona tiene su propia personalidad, aunque todas compartan una misma sensibilidad.
Las 93 habitaciones y suites, entre ellas dos penthouses, se han concebido como lugares de pausa en mitad del ritmo acelerado de la ciudad. En ellas, los tonos tierra, verdes y azules van marcando diferentes ambientes, mientras que algunos guiños visuales recuerdan tanto al cercano Barrio de las Letras como a la libertad creativa de la Movida madrileña.
Mucho más que dormir
Nômade Temple Madrid se presenta como el primer hotel inmersivo de la capital. ¿Qué significa esto exactamente? Que la experiencia no termina al cerrar la puerta de la habitación y que buena parte de la vida del proyecto sucede en sus espacios comunes.
La música ocupa un lugar esencial. El hotel cuenta con L-ISA, un sistema de sonido espacial diseñado para crear experiencias acústicas inmersivas y transformar la forma en la que se escucha dentro del edificio. A lo largo del día habrá sesiones de escucha, actuaciones en directo, encuentros íntimos y programación nocturna.
El corazón cultural es Monopol, un espacio diáfano de alrededor de 300 metros cuadrados que podrá transformarse según la ocasión. Allí se celebrarán conciertos, presentaciones, performances, talleres, ensayos, instalaciones digitales y encuentros vinculados a la creación contemporánea.
Su programación no se plantea como una agenda rígida, sino como una propuesta en evolución, abierta a artistas, creadores, huéspedes y público local. La idea es que el hotel vaya cambiando al mismo ritmo que la ciudad y que quienes lo visiten puedan encontrarse cada vez con algo diferente.
La noche también tiene su propio espacio
Cuando cae el sol, parte de la actividad se traslada a Say No More, el speakeasy y nightclub del hotel. El espacio se inspira en la tradición nocturna madrileña y en la energía creativa de los años ochenta, recuperando esa idea de la noche como lugar de encuentro, descubrimiento y celebración.
La música vuelve a ser protagonista, con una programación pensada para mezclar viajeros, artistas y público local. No se trata únicamente de bajar a tomar una copa después de cenar, sino de crear uno de esos lugares a los que también apetezca acudir sin necesidad de alojarse en el hotel.
A ello se suma la azotea, con piscina, bar y vistas sobre Gran Vía. Un nuevo rooftop para Madrid que promete convertirse en uno de los espacios más buscados durante los meses de buen tiempo.
Un spa pensado para bajar el ritmo
El bienestar ocupa otro de los grandes pilares del proyecto. GÖN House of Healing se plantea como una casa de cuidado contemporánea en la que conviven agua, calor, frío, movimiento y diferentes terapias.
El espacio cuenta con hammam, sauna e inmersión en frío, además de tratamientos corporales y propuestas dirigidas tanto al descanso físico como a la regulación emocional. La carta incluye yoga, pilates, movilidad, meditación guiada, hipnoterapia, EFT e incluso astrología como herramienta de exploración personal.
También habrá tratamientos avanzados para la piel en colaboración con firmas como Augustinus Bader, Natura Bissé y Amuna. Una propuesta amplia que busca responder a una de las grandes necesidades de la vida urbana: encontrar un lugar en el que detenerse durante unas horas.
Café, coworking y un restaurante en camino
La gastronomía acompañará los diferentes momentos del día. Café Libre y el coworking de Monopol están pensados para desayunos, reuniones, jornadas de trabajo o encuentros más informales, mientras que Guga será la gran apuesta culinaria del hotel.
El restaurante tiene prevista su apertura en septiembre y combinará tradición italiana con la cultura de parrilla de Uruguay y Argentina. En su carta habrá pastas, carnes y elaboraciones sencillas pensadas para compartir, con el fuego como uno de los grandes protagonistas.
La propuesta se completará con vinos de España, Italia y Latinoamérica, además de una selección de cócteles clásicos reinterpretados. La intención es ofrecer una cocina cosmopolita y reconocible, sin complicaciones innecesarias y muy vinculada a la idea de reunirse alrededor de una mesa.
Una tienda que también funcionará como espacio creativo
El hotel incorporará Bazaar, una concept store dedicada a moda, diseño y estilo de vida. Más que una tienda tradicional, estará pensada para acoger pop-ups, presentaciones, talleres, lanzamientos de colecciones y encuentros con creadores.
La selección combinará marcas internacionales, artesanía, piezas vintage y propuestas relacionadas con la moda circular. Otro modo de abrir el proyecto a la ciudad y de hacer que sus espacios tengan vida incluso para quienes no se alojan allí.
Nômade Temple Madrid llega así a Gran Vía con una idea ambiciosa: recuperar el hotel como punto de encuentro. Un lugar en el que se pueda dormir, sí, pero también comer, trabajar, escuchar música, cuidarse, descubrir nuevos proyectos o terminar la noche bailando.
Y en una ciudad donde continuamente se habla de nuevas aperturas, esta tiene algo especial. No solo ocupa uno de los edificios más reconocibles de Gran Vía, sino que intenta darle una nueva vida sin olvidar todo lo que ocurrió antes entre sus paredes.






