¿Unos noodles a la carbonara? ¿Un wanton con parmesano? ¿Un dumpling con guanciale? Durante diez días, 17 restaurantes de Madrid cruzan dos de las cocinas más populares del mundo en Fuoco & Dragon.
Hay matrimonios gastronómicos que sobre el papel pueden parecer improbables hasta que alguien decide ponerlos en un plato. Italia y China tienen más cosas en común de las que parece: devoción por la pasta, masas, rellenos, recetas familiares que pasan de generación en generación y esa capacidad de convertir una mesa en el centro de prácticamente cualquier celebración.
Ahora Madrid ha decidido juntarlas oficialmente. Del 16 al 25 de octubre, Fuoco & Dragon celebra la primera ruta gastronómica italo-china de la capital, una propuesta que reúne 17 restaurantes y les plantea un reto bastante divertido: crear durante estos diez días un plato exclusivo que mezcle ambas tradiciones.
Y es al bajar a los platos cuando la llamada cocina “italina” empieza de verdad a tener sentido.
En Hong Kong 70, por ejemplo, llega el Wanton alla carbonara, con wantons rellenos de carne de cerdo, Parmigiano Reggiano, pimienta negra y orégano, terminados con una salsa cremosa de nata y leche.
Gioia juega con las formas en su Cappelletto Dumpling, un dumpling con apariencia de cappelletto, relleno de gambas y guanciale, acompañado de espuma de ricotta y un toque de limón.
En Biang Biang Bar, el nombre ya avisa de que aquí las reglas se toman con cierta libertad. This Is Not A Carbonara combina sus característicos noodles Biang Biang con una carbonara de inspiración china, bacon ahumado, cerdo picado, bambú encurtido, parmesano y albahaca fresca.
Y Don Giovanni lleva el cruce todavía un paso más allá con su Plin frito con pancetta de cerdo al estilo Shanghái: pasta rellena de carne, pancetta de cerdo, salsa de soja, jengibre, anís estrellado y trufa negra.
La lista de participantes permite, además, hacer un buen recorrido por Madrid. A estos se suman nombres como Baldoria, Don Lay, China Crown, Soy Kitchen, Royal Cantonés, Nero Street Food, Gianna Ristorante o Indochina Brasa, entre otros. Cada uno ha desarrollado su propia interpretación para la ocasión y hay propuestas desde 6 euros, así que la ruta también funciona como excusa para ir probando varios platos sin necesidad de sentarse ante un menú completo.
Fuoco & Dragon cuenta además con el apoyo de la Embajada de la República Popular China en España, la Unión de Asociaciones Chinas en Usera de España y la Federación Italiana Cuochi en España.
Una alianza culinaria inesperada, quizá, pero no tanto si se piensa dos veces. Al fin y al cabo, si algo saben hacer especialmente bien Italia y China es tomarse muy en serio una masa rellena o un plato de pasta. Madrid, durante diez días, propone algo bastante más divertido que decidir quién lo hace mejor: ponerlos a cocinar juntos.






