Si hay un barrio en Madrid donde siempre pasan cosas, ese es Las Salesas. Y entre tanta apertura, concept-store y cafetería con matcha, hay un nombre que lleva dos años manteniéndose en el top mental de quienes saben dónde comer bien sin complicarse: Persimmon’s. Ese restaurante cálido, con luz bonita y un punto sofisticado pero cero impostado, que te salva un martes con comida de trabajo y te arregla un jueves con amigas sin necesidad de hacer un máster en gastronomía caucásica.
Ahora estrena carta y, spoiler: vuelve a recordarnos por qué es una de las direcciones más interesantes del barrio.
Georgia en clave contemporánea (y a dos pasos de Bárbara de Braganza)
Persimmon’s nació de la mano de Natalia Dzidziguri, Nino Kiltava y Zurab Khuroshvili Basilashvili, tres fundadores que querían traer a Madrid la cocina con la que crecieron, pero con ese twist contemporáneo que pide Las Salesas. Y lo han conseguido: aquí no vienes a una experiencia temática, sino a un restaurante que respira naturalidad, donde los sabores georgianos llegan sin disfraces.
Su propuesta líquida —sí, aquí el destilado chacha no es personaje secundario— ya estaba dando que hablar. Pero ahora la cocina sube de nivel con una serie de platos pensados para brillar especialmente a la hora del almuerzo, ese momento del día en el que la zona está más viva que nunca.
Los nuevos platos: tradición con glow-up
La nueva carta es breve, precisa y con tres hits que se van directos a lista de “favoritos de temporada”.
El primero: Coquelet de corral a la brasa. Carne jugosa, piel marcada, trigo sarraceno como base suave y un toque de tkemali de frambuesa que le da la acidez justa para despertar el plato. Todo coronado con queso ahumado y hierbas frescas. Un plato bonito, equilibrado y sorprendentemente ligero.
Luego está el Ojakhuri, quizá el más “comfort” del trío. Una versión renovada de la pluma ibérica a la parrilla, con un escabeche de setas salteadas, cebolla caramelizada y granada fresca. Tradición, sí, pero pasada por un filtro moderno que funciona increíblemente bien. Y, para los team-marinero: Pulpo a la brasa sobre Gomi (guiso de maíz típico en Georgia) con salsa Adjika, una mezcla de chiles y especias georgianas que convierte cada bocado en un pequeño viaje.
Y de postre… Georgia en dos cucharadas
La parte dulce también juega fuerte. Llega Pelamushi, una cuajada de zumo de uva con nueces en miel y reducción de granada. Suave, fresco y con ese punto artesano que enamora.

Y el Khachos paska, un postre de requesón cítrico con crema caramelizada de vainilla. Dulzor medido, aroma elegante y textura que pide repetir. Ambos funcionan como un broche perfecto a una carta pensada para compartir, descubrir y volver.
Persimmon’s, ese sitio al que siempre quieres volver
Con este update, Persimmon’s consolida lo que muchos ya sabían: es uno de los lugares más interesantes para comer en Las Salesas, especialmente a mediodía, cuando el barrio late con más fuerza. Su mezcla de tradición georgiana, estética cuidada y gastronomía accesible lo convierte en ese restaurante que recomiendas con la frase “te va a encantar”. Y lo mejor: solo queda volver para comprobarlo.






