La patrona de Madrid tiene su propio dulce desde 1978. Este año vuelve a las pastelerías con diferentes rellenos, versiones individuales y hasta una corona gigante de 300 kilos que se repartirá en la Plaza Mayor.

En Madrid hay unos días de noviembre en los que los escaparates de las pastelerías empiezan a llenarse de un dulce sospechosamente parecido al roscón de Reyes. Pero todavía queda para Navidad. Lo que tenemos delante es la Corona de la Almudena, una de esas tradiciones gastronómicas madrileñas que, aunque no tenga siglos de historia, se ha ganado un lugar en las meriendas de otoño.

Su origen se remonta a 1978, cuando el gremio de pasteleros decidió crear un dulce en honor a la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid y también de los propios reposteros. La inspiración llegó de la corona que luce la imagen de la Virgen y, para elaborarla, se tomó como punto de partida una masa similar a la del roscón de Reyes.

Eso sí, con sus particularidades. Aunque algunas recetas prescinden del agua de azahar y de las frutas escarchadas, cada obrador tiene su propia interpretación, con rellenos de nata, crema pastelera o trufa. Incluso hay versiones que incorporan Anís de Chinchón, un guiño a la tradición madrileña. Y aunque el día grande es el 9 de noviembre, algunos obradores ya han empezado a prepararlas.

La Mallorquina, una tradición que comenzó en 1978

En plena Puerta del Sol, La Mallorquina lleva elaborando la Corona de la Almudena desde el mismo año en que nació este dulce. Cada mañana sale de su obrador una receta que sustituye las habituales frutas escarchadas del roscón por una decoración de crema y almendra.

Para esta edición han preparado cuatro versiones: nata, crema, trufa y una mixta que combina nata y trufa, perfecta para los indecisos. Estarán disponibles del 5 al 9 de noviembre, tanto en sus establecimientos madrileños como a través de su tienda online, por 20 euros.

Pastelería Mallorca, casi un siglo de tradición artesana

Pocas casas pueden presumir de formar parte de la historia dulce de Madrid como Pastelería Mallorca. Todo comenzó en 1931, cuando Bernardino Moreno y María García decidieron invertir las 17.000 pesetas que habían ganado en la lotería en abrir una pequeña pastelería en Bravo Murillo. Sus ensaimadas y torteles pronto se hicieron famosos y aquel negocio familiar fue creciendo hasta convertirse en uno de los grandes nombres de la repostería madrileña.

Hoy, 95 años después, la cuarta generación continúa defendiendo el trabajo artesano, con elaboraciones propias y una especial atención a las masas. De sus obradores salen algunos de los dulces más reconocibles de la capital, desde sus célebres cruasanes hasta ese tortel que fue el origen de todo.

Y, por supuesto, también la Corona de la Almudena. Su propuesta parte de una masa enriquecida con mantequilla y huevos, con un toque de agua de azahar y un acabado brillante gracias al baño de huevo.

Este año puede encontrarse en dos formatos: la corona tradicional, por 29,50 euros, y una versión de postre, por 7 euros. Ambas estarán disponibles hasta el 10 de noviembre.

Turris y el homenaje más dulce a las Almudenas

El obrador fundado por Xavier Barriga también se suma a la celebración con una corona elaborada a partir de una tierna masa de estilo brioche, decorada con naranja y crema pastelera. Se puede elegir entre la versión clásica y otra rellena de nata.

Pero este año tiene una sorpresa añadida: el jueves 5 de noviembre, todas las personas llamadas Almudena que realicen una compra en cualquiera de sus tiendas de Madrid recibirán una mini corona de regalo. Porque celebrar el santo está muy bien, pero hacerlo con un dulce todavía mejor. Las coronas estarán disponibles hasta el 9 de noviembre.

También hay coronas en versión mini

Quienes prefieran darse un capricho individual pueden acercarse a Madreamiga, que ha preparado su particular Coronita de la Almudena. Cuesta 4 euros y combina una masa de mantequilla aromatizada con cítricos y agua de azahar con crema pastelera tostada, almendra laminada y azúcar perlado. Se puede encontrar del 3 al 10 de noviembre.

Otra alternativa es Viena Capellanes, que este año ofrece coronas pequeñas y medianas, con rellenos de nata, crema o trufa. Las individuales cuestan 4,90 euros y las medianas, 23,50 euros.

Una corona gigante para compartir con todo Madrid

Y si hay una celebración que merece apuntarse en la agenda, es la del próximo lunes 9 de noviembre. La Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE), en colaboración con el Ayuntamiento, volverá a convertir la Plaza Mayor en una auténtica fiesta repostera.

M FOTO ©MIGUEL BERROCAL

A partir de las 12:30 horas, frente a la Casa de la Panadería, comenzará el reparto gratuito de una espectacular corona de unos 300 kilos de peso, elaborada con crema pastelera y ese toque castizo de Anís de Chinchón.

Según las previsiones de ACYRE, se podrán distribuir más de 5.000 porciones entre madrileños y visitantes. Y, si la lluvia decide sumarse a la fiesta, el reparto se trasladará a los soportales de la plaza. Porque el roscón tendrá su momento en enero, pero estos días la corona se la lleva la Almudena.

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