Hay un rincón en el corazón de Madrid que guarda un secreto muy especial desde 1989. Naturbier (Plaza de Santa Ana, 9) un restaurante en Madrid que alberga en sus entrañas su propia fábrica de cerveza artesanal de la que prácticamente se bebe según se fermenta. Para acompañarla, además de ofrecer comida típicamente teutona, fiel a la filosofía y la estética del local, su carta tiene muchas referencias de cocina tradicional española para satisfacer el apetito tanto de turistas como de los madrileños que sigan prefiriendo las croquetas al chucrut, ya que su privilegiada situación les hace ser centro de atención de visitantes de todo el mundo.
Naturbier
Este templo cervecero está además de enhorabuena, ya que se cumplen 25 años desde el nacimiento de esta cerveza que enamora, que surgió entre las paredes del mismo local y de la que se fabrican al año la friolera de 120.000 litros. ¡Una cantidad importante teniendo en cuenta que solo se vende en Naturbier! La homenajeada bebida, como el restaurante, es una mezcla de ingredientes principalmente hispano – alemanes de gran calidad: el agua, por supuesto, madrileña; la malta, una de Madrid y otra alemana; y el lúpulo viene, además de Alemania, de Estados Unidos y Tasmania. El resultado son una rubia y una tostada de excelente sabor entre las que es difícil elegir, aunque la suerte es que no se acaban, ya que la producción es constante desde 1.990 gracias a que el maestro cervecero Alex Schmid elabora remesas periódicamente para que la espuma nunca deje de correr. Y para celebrar este cumpleaños nada mejor que una nueva cerveza ‘Edición Especial 25 Aniversario’
Mesa con grifo Naturbier
La carta de Naturbier, como no podía ser de otra manera, a pesar de haber cambiado mucho en 25 años, siempre se ha confeccionado para maridar a la perfección con su cerveza y por supuesto, también en ella se refleja la fusión de España y Alemania: Gazpacho de la casa, Ensalada alemana de arenques y waldorf, Tablas de canapés, las tradicionales Patatas bravas, Setas empanadas con salsa remoulade, Codillo con puré de patata y berza, y por supuesto, Salchichas, traídas directamente de Alemanía, de carne magra y piel natural: las Berner de bacon y emmental con ensalada, chucrut y puré, de ibérico con chucrut y puré, son solo algunas de las apetitosas opciones que se pueden saborear tanto de pie como sentado en cualquiera de sus espacios.
Cerveza tostada y salchichas Naturbier
El ambiente cálido y la decoración rústica de Naturbier invitan a disfrutar de cada minuto en su interior.  En la planta de arriba, además de la imponente barra de madera, hay una serie de mesas altas, ideales para tomarse unas cervezas entre amigos, un semi-reservado para 10 personas y un salón presidido por una gran mesa redonda con capacidad para 12 personas bajo una espectacular claraboya, y desde la que se tiene visión directa de los dos grandes alambiques de cobre, que son parte de esta fábrica artesanal visitable. Pero todavía hay mucho de lo que hablar en la planta baja… Una cueva enladrillada, que data del año 1.500 y que en su día albergó unos telares, forman el espacio perfecto para pasar un buen rato en grupo en las mesas con grifos de autoservicio en las que poder beber directamente sin tener que levantarse de la mesa o esperar al camarero. Lo mejor para asegurarse un sitio aquí o en la mesa redonda es reservar con antelación. Seguramene el mejor sitio para celebrar eventos privados o profesionales de gente muy cervecera.
Cerveza NaturbierCerveza rubia Naturbier
Naturbier tiene capacidad para 100 personas en la planta superior entre la barra, las mesas altas y el salón. Abajo, en las cuevas, hay cabida para otras 80. Su cocina non stop está abierta de lunes a domingo y sirve dentro del local, fuera en su gran terraza, abierta en los meses de verano, y también para servicios a domicilio. El precio medio es de 30 € por comensal, y la cerveza se puede degustar desde 2,10 €, y hasta 4,10 € la doble jarra de cerveza tostada especial.