Ha llegado la hora de empezar a planificar las vacaciones. Todo parece apuntar a que las cosas siguen mejorando, este verano podamos volver a viajar. Quizás no a destinos lejanos, pero, ¿para qué irse tan lejos si en España tenemos verdaderos paraísos? Uno de ellos, Formentera. La más pequeña de las Pitiusas se postula como el destino perfecto donde disfrutar de playas de arena dorada, aguas cristalinas, puestas de sol memorables, naturaleza, tranquilidad y gastronomía.

Su tamaño la convierte en la perfecta isla para ser recorrida en moto. No en vano, en tu visita te cruzarás con más de estas que con coches propiamente dichos. Una vez desembarques en la isla -recuerda, solo es accesible desde el mar-, lo primero que tendrás que hacer es dirigirte a una oficina de alquiler de motos en Formentera. Además de coches, también disponen en su flota de motos y bicicletas y están ubicados en el propio puerto. ¿Qué te espera en una de las islas más especiales del mundo?

Los griegos la llamaron Ophiusa, los romanos Frumentaria, o isla del trigo, dado que era de las pocas cosas que se podía cultivar en sus tierras áridas. Más tarde la llamaron la isla de las mujeres, ya que los hombres de allí se vieron obligados a abandonar la isla en busca de un salario y pan que llevar a casa… Sea como fuere, poner un pie en Formentera nos hace entrar en un estado de quietud al que poco estamos acostumbrados. Y de repente, surge la magia. Arena blanca, aguas transparentes y de un azul turquesa inolvidable gracias a la Posidonia oceánica y una belleza difícil de emular.

Aunque la playa de Illetes es la que goza de mayor fama por encabezar siempre los ránking de las mejores del país, Formentera esconde en sus kilómetros de costa, playas y pequeñas calas. Conviene acercarse a conocer la playa de Migjorn y la de Es Pujols, así como cala Saona o rincones con piscina natural como el Caló d’es Mort. Si buscas enclaves con encanto, tienes que disfrutar de una puesta de sol en Cap de Barbaria y acercarte al Pilar de la Mola, el otro faro simbólico de la isla. Además podrás llegar a todos ellos en apenas una media hora y aparcar mucho más fácil utilizando una moto.

La gastronomía es otro de los puntos fuertes de la isla. Can Rafalet , toda una institución de cocina en la isla, ubicado en el pueblecito de Es Caló de Sant Agustí y justo sobre el mar. Son expertos en arroces, pescados y mariscos. Para ir abriendo boca puedes pedir una ensalada payesa, con peix sec, uno de los ingredientes más típicos de la isla y una frità de pulpo. De segundo, ¿cómo suena una fideuà de pescado y marisco o una langosta de Formentera frita con ajos, patatas y huevos fritos ? A gloria bendita.

Chezz Gerdi, es un italiano al final de la zona de Es Pujols. Su furgoneta con el letrero de Formentera es de lo más fotografiado de la isla y practica cocina italiana con fundamento. Además de tener un horno para pizzas, sirven otros platos imprescindibles como los botones de pasta rellenos de gorgonzola, uva, piñones y foie y un carpaccio de ternera con Idiazábal y pistacho, que según cuentan enamoró al mismísimo Johnny Depp en su última visita.

Por su parte, para el alojamiento, te proponemos Gecko Beach Club. Este hotel boutique con habitaciones a pie de la playa de Migjorn, lleva años posicionado como uno de los más exclusivos de la isla, que a su vez, recupera la esencia tranquila de las Baleares.  Si uno no está alojado, el espacio más apetecible es el Beach Club. Disponen de pases de día a disposición de los clientes de fuera. A pie de playa y con una gran piscina, se rodea de hamacas y camas donde el mejor plan es ver la vida pasar o, por supuesto, comer en su restaurante.

¿Sabes ya cuál es el destino en el que tienes que ir pensando? En Formentera, por supuesto.

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