En Madrid, como está pasando en otras muchas ciudades europeas la comida sana está empezando a ganar terreno a la comida rápida. España en concreto se caracteriza por una dieta equilibrada, rica en vegetales y con carnés, quesos, de calidad… Es por ello que antes o después, también en la ciudad hemos echado de menos la buena comida: natural, como la recién sacada de los huertos y de animales que han vivido en libertad. Por ello vamos a hablar de restaurantes y rincones con un encanto espacial ya que fomentan un estilo de vida responsable y feliz donde el cuidado de uno mismo pasando por lo que come, es esencial.
Existe un menú diario que se pone a disposición de los clientes, aquí podemos ver el último que tienen colgado. Se trata de un espacio que además no es solo restaurante, sino que también se dispone de una tienda de productos ecológicos, además de un aula de estudios y diversas actividades entorno a su concepto de negocio: empresas con nuevos conceptos.
Vamos a hablar también del restaurante Al Natural y el restaurante Viva la vida. Con bastantes buenas críticas ambos. El segundo, especialmente sobre las hamburguesas vegetarianas que tienen en su establecimiento. Viva la vida se encuentra por el barrio de la Latina en la calle Costanilla de San Andrés. Os dejamos la opción de poder ver más fotos hechas aquí.Café El Mar. Se trata de un rincón muy hogareño y veraniego en Lavapiés muy en la línea de estos lugares de los que hablamos donde se combina el ocio con el respeto al medio ambiente, la sensación de combinar urbe con pueblo, la comodidad y el bien hacer ante todo. En este café se preparan tés orgánicos de múltiples sabores y propiedades diversas, café ecológico, panes artesanales, tartas caseras, combinando que la gente pueda quedarse a disfrutar de su bebida con la opción de poder comprar algo de comida ecológica y de comercio justo en la tiendecita que tiene al fondo en un rincón: la tienda Enbioverde. Además también tienen una pequeña cocina donde preparan algún que otro pequeño plato para comer. Se trara de un espacio que aboga, al igual que los dos anteriores restaurantes por la comida de sentarse y pasar largo rato, por la calma y el dejar a un lado las prisas.