Vivimos en tiempos complicados para los productos de calidad. El incremento del precio de muchos de ellos, hace que en muchas ocasiones nos decantemos por otros de dudosa procedencia y peor calidad, lo que va en detrimento de nuestra propia salud. ¿Uno al que no debemos renunciar? Al aceite de oliva.

En la vasta paleta de opciones a la hora de cocinar, la elección del aceite puede marcar una gran diferencia tanto en el sabor como en la salud de nuestros platos. Conocido como el «oro líquido», es uno de nuestros productos más icónicos y el aceite de oliva virgen extra, es una opción sobresaliente para cocinar diversos alimentos.

Una tradición milenaria: el aceite de oliva en la cocina

Desde tiempos inmemoriales, el aceite de oliva ha sido una piedra angular de la cocina mediterránea. Su historia se entrelaza con la de las civilizaciones antiguas que lo veneraban por su versatilidad y sus beneficios para la salud. Hoy en día, su popularidad se ha extendido por todo el mundo, y no solo como un ingrediente, sino también como una opción preferida para freír y cocinar alimentos. Así que no deberías dudar en comprar aceite de oliva para tus platos y más si es de Jaén y las Tierras de Tavara en la Sierra del Segura, una de las zonas principales de la producción del mismo en nuestro país.

¿Por qué elegir aceite de oliva para freír y cocinar?

Ahora bien, muchos optan por otros aceites para cocinar, pero solo hay que echar un vistazo a las razones científicas que certifican porqué se trata de un producto perfecto para ello.

  1. Estabilidad ante altas temperaturas: A diferencia de otros aceites vegetales, el aceite de oliva virgen extra tiene un punto de humo más alto, lo que significa que puede soportar temperaturas más altas sin descomponerse. Esto es crucial para freír, ya que evita la degradación del aceite y la formación de compuestos nocivos.
  2. Perfil nutricional: El aceite de oliva virgen extra es rico en ácidos grasos, que son conocidos por sus beneficios para la salud cardiovascular. Además, contiene antioxidantes naturales, como la vitamina E y los polifenoles, que pueden ayudar a combatir el estrés oxidativo en el cuerpo.
  3. Mejora del sabor: El aceite de oliva agrega un sabor distintivo y afrutado a los alimentos fritos, elevando el perfil de sabor de los platos. Su presencia sutil pero impactante puede realzar una amplia variedad de ingredientes, desde verduras hasta mariscos y carnes.

¿Qué alimentos son ideales para freír en aceite de oliva?

  1. Vegetales: Las verduras como las patatas, las berenjenas y los pimientos se benefician enormemente del sabor del aceite de oliva cuando se fríen. Además, su alto contenido de agua se evapora rápidamente, lo que resulta en una textura crujiente y dorada por fuera y tierna por dentro.
  2. Pescado y mariscs: El aceite de oliva resalta los sabores delicados del pescado y los mariscos, creando una capa crujiente mientras retiene su jugosidad interior. Desde calamares fritos hasta filetes de pescado, este método de cocción realza los sabores naturales del mar.
  3. Carnes: Si bien es importante elegir cortes magros, como pechugas de pollo o filetes de cerdo, el aceite de oliva puede ser una opción excelente para freír carnes. La temperatura constante y el sabor único del aceite contribuyen a una superficie dorada y crujiente, sin comprometer la jugosidad interior.

En definitiva, utilizar aceite de oliva no solo es una opción deliciosa, sino también una elección saludable respaldada por la ciencia. Su capacidad para resistir altas temperaturas, su perfil nutricional y su inconfundible sabor lo convierten en un aliado invaluable en la cocina y más ahora, que su precio está más elevado, si puedes disfrutar de alguna oferta de aceite de oliva virgen extra. Al adoptar este «oro líquido» como tu elección preferida para cocinar, tus platos alcanzarán nuevas cotas de sabor, mientras que los hacen más saludables.

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