El planeta se ha manifestado. Hemos estado confinados y la naturaleza ha vuelto a campar a sus anchas, se han reducido la contaminación y los desperdicios. Pero con la vuelta a la vida, podemos desandar todo lo que hemos avanzado en estos meses. Cada individuo, genera una media de 1,2 kilos de basura al día. Si multiplicamos por los habitantes de la cada ciudad y país, la cifra se dispara hasta niveles inabarcables. ¿Qué podemos hacer para frenarlo? Hoy hablamos de la importancia del Zero Waste, una corriente o más bien filosofía de vida, que promulga intentar reducir la basura y desperdicios de generamos cada día.

Zero Waste, más que una corriente, una filosofía de vida

Sostenibilidad. Es la máxima que deberíamos implantar en cada una de nuestras acciones. ¿Realmente necesitamos todo lo que usamos y consumimos? Zero Waste habla de ya no solo diseñar nuestros propios procesos de reducir los deshechos que generamos, sino de hacerlo en un ámbito más global, que se aplique incluso a la propia industria. Zero Waste pretende que toda basura, se convierta en otro recurso, sin que el deshecho acabe enterrado o incinerado. ¿El motivo? Reducir el daño al planeta y por ende a los océanos, la flora y fauna, el aire… y a nosotros mismos.

La Tierra no es infinita, sus recursos se agotan. Ahora más que nunca debemos apostar por un desarrollo sostenible, por un cambio de paradigma que vaya más allá del reciclaje y que parta de reducir el uso de materiales y energía que promulga el Zero Waste.

¿Cómo podemos adoptar el Zero Waste en nuestra vida? En base a unas sencillas reglas: Rechazar lo que no necesitamos, reducir lo que necesitamos, reutilizar todo lo que esté en nuestra mano, reciclar lo que no podamos volver a utilizar y, por último, compostar o convertir todo aquello orgánico, que pueda tener una segunda vida.

¿Cómo afecta esta corriente a los embalajes para la comida take away o delivery?

El cierre de la restauración, ha venido de la mano del auge de la comida para llevar. Los restaurantes han adoptado nuevos formatos, bien para recoger allí (take away) o para traer a casa (delivery) y todo parece presagiar que es una tendencia que ha llegado para quedarse. De esta forma se ha minimizado el contacto con otras personas y hemos podido seguir disfrutando de buena cocina en casa, librándonos en más de una ocasión, de ponernos al frente de los fogones.

Pero de nuevo, surge otro problema. ¿Cómo llega esta comida a casa? Muchas veces se utilizan envases no reciclables, plásticos de un solo uso… con lo que nos alejaríamos de nuevo de la tendencia del Zero Waste. ¿La solución? Los envases compostables.

El futuro es más sensato, sostenible, responsable, respeta al medioambiente, es local, ético… Y del mismo modo, los envases ahora serán desechables sí, pero fabricados en materiales biodegradables. Todo ello con una única razón, generar menor impacto medioambiental. Y dentro de esta amalgama de envases biodegradables y reciclables, surge una nueva modalidad, los compostables, que se convertirán en abono, sin dejar ningún residuo tóxico.

Y tú, ¿te apuntas al gran cambio global hacia la responsabilidad con el medio ambiente?