Los ganadores de las 5 entradas dobles han sido:
1. Desirée Fina Arpón
2. Laura García Montes
3. Antonio Melero Requena
4. Judit Cob García
5. Liliya Hlushko
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¡Qué no paren los sorteos! ¡Qué los regalos no acaben en San Valentín!
Si quieres ganar una de las 5 entradas dobles que sorteamos para ver Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, el día 20 de febrero a las 20:30 en el Teatro Fígaro (Doctor Cortezo, 5), solo tienes que mandar un mail a: m.ares@revistahsm.com con el asunto MARTE e incluyendo tu NOMBRE y DNI.
Los cinco primeros serán los ganadores de las entradas, y podrán acudir a la obra este viernes junto con un acompañante.
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¿Nos entenderemos alguna vez hombres y mujeres?
Tres grandes del humor unen sus fuerzas para hacer más comprensible la interna incomprensión entre hombres y mujeres, que parecen proceder de distintos planetas. Son biológicamente similares; usan las mismas palabras, comparten el mismo espacio geográfico, pero sus códigos de comportamiento son diferentes.  Tras esta premisa, base del libro, “Los hombres son de Marte y las Mujeres de Venus”,  Paco Mir ha creado un texto en el que los marcianos y las venusianas explican sus diferencias con un texto ágil y dinámico. Sinacio será el encargado de contarnos estas diferencias en las tablas del Teatro Fígaro, bajo la dirección de NanchoNovo. Porque para los que todavía no lo sepan, “Los Hombres son de Marte y las mujeres de Venus” es ese libro que todas las mujeres han leído y que todos los hombres tienen cubriéndose de polvo en su mesita de noche.
Escrito por John Gray, esta obra fue un bestseller hace unos años en todo el mundo y es un espectáculo que lleva siete años triunfando en Francia de la mano de Paul Dewandre,  su adaptador, su intérprete francés y, sin duda, el hombre que más parejas ha reconciliado en un teatro.
Trata de un tema infinito –las diferencias entre hombres y mujeres– pero no sólo lo  utiliza para que pasemos un buen rato riéndonos de nosotros mismos (y de nuestras parejas) sino que nos da las claves para que aprendamos a entender las particularidades del ser humano, sobretodo cuando son de diferente sexo.    Este espectáculo nos refresca la memoria –a marcianos y venusianas– para que podamos seguir viviendo (y amándonos) millones de años.