La montanera del cerdo ibérico es la última fase de la cría de este animal, cuando los mejores ejemplares pastan libres en las dehesas entre bosques de alcornoques y encinas y ya solo se alimentan de bellotas. Gracias a la libertad de movimiento y a su alimentación exclusiva de este fruto, la carne de estos cerdos resulta exquisita. Con motivo de este suculento producto, muy apreciado por los amantes de la buena mesa, el restaurante Muñagorri (Padilla, 56) ha diseñado un menú cerrado por 40 euros (IVA incluido), disponible hasta finales de noviembre, donde el protagonista absoluto es el cerdo ibérico.
Pedro Muñagorri (4)
Para abrir boca, un snack de chorizo cular (con un proceso de curación distinto) y lomo ibérico, seguido de una gelatina de jamón ibérico, helado de tomate, crujiente de ibérico y pesto. A esto le sigue un carpaccio de secreto ibérico con aceite de trufa e Idiazabal ahumado. Los dos principales lo componen una panceta ibérica confitada y asada con crema de patata y su jugo, y una presa ibérica en escabeche con puré de manzana asada. De postre, un clásico que nunca falla: arroz con leche con helado de canela y cacao.